TELEMEDICINA:
COVID-19 Y EL CAMBIO EN EL MODELO DE ATENCIÓN MÉDICA

BLOG / TELEMEDICINA

Julio 2020

"Como toda implementación tecnológica requiere de una adaptación del usuario interno (médico) y paciente, el rol del heavy user interno es clave para el éxito de la tecnología. La telemedicina no es una excepción a dicha regla y requiere no solo de elegir correctamente la plataforma si no de implementarla adecuadamente”.
Marcos Passarini - CEO SkyTel

La telemedicina ha ayudado a expandir el acceso a la salud incluso cuando la pandemia restringe todo tipo de visita al médico.

Las acciones tomadas hoy por los líderes de la industria de la salud, determinarán el éxito de la telemedicina una vez que la crisis pandémica haya llegado a su fin.

La crisis del Covid-19 ha permitido acelerar globalmente el cambio del modelo de atención médica.

Esta sobrecarga asistencial debido al Covid-19 ha obligado a realizar un seguimiento telefónico de enfermos leves del coronavirus y ha animado a cientos de miles de pacientes a utilizar la telemedicina para consultar otras patologías, evitando así acudir presencialmente a centros médicos. “El Covid-19 va a impulsar el avance de la telemedicina. Hemos dado en semanas un salto de cinco años“, explica Rafael García, consejero delegado de la empresa española de telemedicina Ever Health.

La telemedicina también ha servido para que muchos médicos fueran comprobando que la tecnología puede suponer una gran ayuda en su actividad diaria y que la telemedicina tiene un gran potencial para ayudarlos en su dramática situación.

“El uso de tecnologías aplicables a la telemedicina jugarán un papel clave en el soporte de los modelos de atención a los pacientes crónicos, patologías cardiovasculares, respiratorias o de salud mental que son algunos de los ámbitos en los que mayor impacto tendrá la telemedicina, enfermedades con alto impacto social y sanitario”.

El ámbito de la telemedicina avanza directamente hacia soluciones que combinan dispositivos físicos wearables y aplicaciones o programas que recopilan datos. De esta manera, se podría monitorear el día a día del paciente y predecir un posible riesgo al alterarse algunos de los niveles que están siendo monitoreados.


Cinco modelos que identificamos como potenciales transformaciones de la atención médica virtual:

1. Agente virtual On-demand como alternativa a las consultas urgentes: permite que no se saturen las guardias y salas de emergencia de los hospitales y centros de salud. Hoy en día este tipo de consultas, son las más comunes. En los casos de telemedicina prepaga, permite a los pacientes consultar con proveedores anónimos pero inmediatos sobre dudas o urgencias como puede ser una sinusitis aguda, por ejemplo. Esto permite evitar el traslado hasta la sala de emergencia.

2. Consultorio virtual para pacientes que no requieran examen físico o concurrencia habitual: visitas de cuidados leves (resfriados, chequeos de enfermedades crónicas leves), salud mental o terapia (sesiones virtuales de psicólogos o psicoterapuetas). Un canal de consultas omnicanal que es fácil de incorporar, es el que incluye un mix entre telemedicina y consultas en persona. Esto mejora el acceso, la conveniencia y la continuidad de cuidados por parte de los pacientes. Por otro lado, con el apoyo remoto de los monitoreos, chequeos a pacientes con condiciones crónicas leves, las terapias y sesiones digitales, los médicos pueden organizar y manejar mejor sus tiempos con los pacientes.

3. El consultorio virtual amplifica la oportunidad para los pacientes a acceder a los cuidados combinando consultas virtuales con consultorios que sean cerca de sus hogares para hacerse los testeos o extracciones. Por ejemplo, una consulta virtual para un paciente con síntomas de resfrío o de COVID-19 podría ser acompañada de un viaje corto hacia el centro más cercano para hacerse un test, y subsecuentemente con un follow-up de un médico que brinde seguimiento y monitoreo a los síntomas del paciente.

4. La telemedicina en casa permite consultas médicas rápidas, el monitoreo remoto y brinda a los pacientes herramientas para poder comprometerse. Evaluaciones, programas educativos para los pacientes y para los que brindan los cuidados, terapia psicológica, terapia ocupacional y terapias de habla.

Servicios directos, como cierres de herida o curaciones, van a seguir ocurriendo en los consultorios, pero la telemedicina apunta a expandir la experiencia tanto de pacientes como de médicos, y extender la cantidad de cuidadores y capacidad de cuidado para mejorar la conectividad de los servicios de salud. Por ejemplo, un fisioterapeuta podría conducir una sesión virtual para personas mayores en sus hogares, para mejorar la fuerza, balance y flexibilidad, y aconsejarles cómo evitar accidentes domésticos y prevenir el riesgo de caerse.

5. La medicación en tiempos de telemedicina: El paciente pasa de recibir infusiones y drogas inyectables en la clínica, a sus hogares. Este cambio se dará gradualmente con el monitoreo constante de los médicos para ayudar a los pacientes a entender y a aprender cómo entrenarse y cómo administrarse la medicación. Además, se puede prestar servicios de telemedicina a un staff. Por ejemplo, puede haber una enfermera que se encargue de hacerle quimioterapia a un paciente en su hogar, y en vivo y en directo, su médico de cabecera estar controlando y monitoreando los síntomas del paciente.


¿Qué acciones deberían tomar las empresas de la industria para aprovechar esta oportunidad?

Acciones que se podrían empezar a considerar dentro de hospitales/centros de salud:

1. Definir un plan virtual de salud: Con datos reales y actualizados para poder priorizar grupos de pacientes específicos y desarrollar estrategias para completar procesos 100% digitales (desde las consultas hasta los tratamientos).

2. Optimizar los contactos y proveedores que necesitemos para nuestra telemedicina. Definir quiénes colaborarán con el proceso y el alcance de cada proveedor. Alinear todo proceso virtual a las necesidades de los pacientes, e incluso generar diferentes planes que se ajustan a ellos.

3. Construir la salud virtual como un nuevo producto, adaptado a los cambios de los consumidores y a la demanda de planes low-cost. Este nuevo diseño debe incluir features que faciliten su uso y la capacidad de ofrecer soluciones innovadoras (por ejemplo, e-triage).

4. Reforzar la tecnología y el análisis de las herramientas que serán requeridas para el full potential de nuestro servicio de telemedicina. Acciones que el sistema de salud debería considerar:


Acciones que el sistema de salud debería considerar:

1. Acelerar el desarrollo de una “front door” integrada 100% al consumidor. Además, sumar los desarrollos implementados en respuesta a COVID-19 (por ejemplo, e-triage, turneros, visitas clínicas, acceso a la historia clínica).

2. Segmentar los grupos de pacientes (por ejemplo, enfermos crónicos) y las especialidades con las que interactúan estos, así se podrían determinar diagnósticos domiciliarios y equipamiento necesario para estas interacciones remotas.

3. Generar incentivos y capacitaciones para los proveedores que dan soporte a las plataformas virtuales (por ejemplo, diseño de workflow, calendarización centralizada, y educación y capacitación continua).

4. Medir el valor del cuidado virtual cuantificando los resultados clínicos, las mejoras en los accesos, y la satisfacción tanto de los pacientes como los proveedores para ajustar y expandir la cobertura del servicio. Incluir un análisis del valor que representa proveer medicina virtual a pacientes con modelos de riesgo como lo son los pacientes crónicos.

5. Considerar estrategias que vayan más allá de la telemedicina o la visita médica. Por ejemplo, pensar de qué manera insertarse en el mercado y en otras poblaciones y cómo adaptar e innovar con otras aplicaciones (TeleICU, cuidados para los rehabilitados post-internación). Acciones que inversores, servicios de salud y firmas tecnológicas deberían considerar:


Acciones que inversores, servicios de salud y firmas tecnológicas deberían considerar:

1. Desarrollar escenarios de cómo y cuándo la salud virtual va a evolucionar, incluyendo cómo se desempeñó durante el COVID-19, basándose en las expectativas de los consumidores, CMS y otras regulaciones.

2. Evaluar el impacto de la telemedicina como solución y como servicio, desarrollando una visión de oportunidad para cada tipo. Incluir expectativas tanto de los consumidores como de los proveedores, los impactos (por ejemplo, experiencias, rentabilidad y resultados) y los reembolsos.

3. Desarrollar potenciales opciones y definir estrategias de inversión basadas en las expectativas a futuro de la telemedicina (por ejemplo, la combinación de plataformas y players existentes, la unión entre ofrecer consultas personales y virtuales) y crear un valor sustentable.

4. Identificar bienes y capacidades a implementar para estos desarrollos, incluyendo bienes específicos que nos permitan optimizar nuestro modelo de negocios para obtener una rentabilidad atractiva.

5. Ejecutar, ejecutar y ejecutar. El próximo “normal” en salud, va a escalar rápidamente y aquellos que se puedan anticipar a este impacto son los que crearán un valor diferencial. No hay que subestimar el potencial del efecto del networking.


La ventana para actuar es ahora.

La crisis actual ha demostrado la relevancia de la telemedicina y ha creado un sistema abierto a cambios y modernizaciones en el sistema de cuidados de la salud. Esta modernización se espera que de $3 billones de valor en el mercado, potencialmente crezca a $250 billones.

Las bases para el éxito se verán en los próximos meses post Covid-19. Los sistemas de salud que se destacarán son aquellos que actúen decisivamente, que inviertan en crear capacidad a grandes escalas, que trabajen duro para optimizar el modelo de salud virtual que ofrecen, y que entreguen un distintivo servicio, con la más alta calidad a sus consumidores y pacientes.


Fuente: MCKINSEY